De la inflamación superficial a la obstrucción profunda
Es común que una Tromboflebitis —la inflamación de una vena superficial— sea la señal de alerta antes de una complicación mayor. Si el coágulo progresa, puede derivar en un Síndrome postrombótico, una secuela de largo plazo que provoca pesadez y dolor crónico. En casos graves, la congestión sanguínea facilita la aparición de Úlceras venosas o un Edema en piernas persistente que compromete la integridad de la piel.
